
(1976, en una cárcel del Uruguay)
Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso,
silbar, sonreír, cantar, caminar rápido, ni saludar a otro preso.
Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres
embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros.
Didoskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso "por
tener ideas ideológicas", recibe un domingo la visita de su hija
Milay, de cinco años. La hija le trae un dibujo de pájaros. Los
censores se lo rompen a la entrada de la cárcel.
Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los
árboles no están prohibidos y el dibujo pasa. Didoskó le elogia
la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen
en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las
ramas: - ¿son naranjas?¿qué frutos son?-
La niña lo hace callar: -ssshhhhh- y en secreto le explica: - bobo ¿no ves que son los
ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.
ojos? Los ojos de los pájaros que te traje a escondidas.
E.G.
genial.
ResponderEliminarlo leí varias veces, se lo leí a alguien, nos miramos y sonreímos.
quién es E.D.?
ah, me sonaba que era suyo, pero la D. me desconcertó.
ResponderEliminarSí, Puntos de partida es mío. Todos los textos a no ser que se aclare lo contrario, lo son.
saluditos!
de este lado del charco conozco un sapito que hace "ah um"
ResponderEliminaraparece los martes.. una vez x mes..
y vengase nomas !
la espero la espero
cierre los ojos, pida el deseo
y el martes esta de este lado compartiendo
ah
ResponderEliminary perdon x lo descortes
este escrito es bellisimo :)